
¿En Que Consiste El Ser Elegante?
Díficil sería definirla pues si algo característico tiene es que es un sello personal , un estilo propio .
La persona elegante no se rige por la moda del momento o las opiniones de los más fuertes, tiene sus propias ideas, convicciones y motivaciones que guían y dan sentido a su vida. Además, estas motivaciones están siempre ligadas a la búsqueda de la Verdad, el Bien y la Belleza.
La elegancia atrae porque implica unidad en el carácter, armonía de personalidad, coherencia de vida. El impredecible, el incoherente, el borrego ... ¿cómo podrían hablar de elegancia?
Elegancia habla de finura, de alta calidad. Finura que se lee en el pensamiento, se expresa en la palabra y en el trato, se percibe en la sola presencia. Finura que posee quien vive ubicado en la verdad de sí mismo y de los demás.
Ser elegante requiere de exigencia continua, de una mayor identificación con las propias ideas que con los gustos, preferencias, afectos y aficiones, que arrastran continuamente al ser humano.
Lejos de tener una opinión para todo, la elegancia prefiere callar y escuchar, comprender y aprender. No hace alarde de nada, sino que siempre discreta, deja una impresión silenciosa, aunque grandiosa. Lejos de ser simple, es sencilla a más no poder. No pierde la calma, es siempre serena... dueña de sí. Espontánea, mas no impredecible. Sensible a todo y a todos, abierta a lo nuevo y respetuosa. Mira a lo alto, abre horizontes, no muestra una cerrazón que habla de envidia e ignorancia. Inquieta siempre, social e intelectualmente, apasionada en el momento presente, constructora de un mejor futuro.
El mayor encanto de una persona no es su belleza física ni su personalidad, aunque ésta pueda arrastrar... Su mayor encanto, el que perdura, es el que transmite una persona elegante: elegante en sus modos, en la delicadeza de su trato, en la serenidad de su espíritu, en la claridad de su pensamiento, en la bondad de su corazón.
Esto rebota en un exterior atrayente, en gusto estético en el vestido, el adorno, el aseo personal, en la sonrisa, el vocabulario, la decoración.
Así como el hecho de tomar una manguera y disfrazarme de bombero está lejos de convertirme en uno, el ponerme mis mejores galas no me convertirá en una persona elegante. La elegancia no es algo a lo que se recurre en situaciones especiales, sino una manera de ser y de vivir.